Nómina Psicoanalítica de Rosario

Asociación Civil sin fines de lucro fundada en el año 2021 sobre la base de la constitución del colectivo Nómina Psicoanalítica de Rosario con actividad desde el año 2018.

Nómina Psicoanalítica es en principio lo que esta expresión indica: una reunión, una lista de nombres de personas que se reconocen concernidas y orientadas en sus prácticas (pero también en sus lecturas y en sus maneras de entender la época que vivimos), por el psicoanálisis y específicamente, por las enseñanzas de Freud y de Lacan.

Pero la expresión «nómina» también puede incluir en sus resonancias dos tipos distintos de nominación:

Una es la que asocia cada nombre propio al cumplimiento de una función, por ejemplo, institucional. En este caso los significantes amos que comandan el funcionamiento de tal institución son los que se tienen en cuenta a la hora de distribuir, entre esos nombres, distintas tareas a cumplir. Y de esa distribución surgen los que Lacan denominaba nombrados-para.

Esto ocurre en toda institución, es parte constitutiva de su organización. Ahora bien, como lo indicaba Lacan en la clase del 19 de marzo de 1974 de su Seminario 21, en diversas organizaciones sociales, incluyendo las instituciones psicoanalíticas, la preponderancia de los nombrados-para ha dado lugar a falsas nominaciones, especialmente nominaciones que obedecen al establecimiento de «un orden de hierro» institucional y que vienen a suplir la pérdida de toda relación con aquello que el lenguaje justamente debe venir a nombrar: lo real de una práctica.

¿Cómo obtener una verdadera nominación en el trabajo al que pueda dar lugar una reunión de personas alrededor del psicoanálisis, de su práctica?

De aquí la segunda resonancia de la palabra nómina: la que proviene de retomar esa distinción de dos aspectos del lenguaje que Lacan diferencia netamente. El lenguaje es constitutivo de la comunicación humana dentro de los lazos sociales establecidos, sí.

Pero, antes de lo que ocurre en la comunicación, la nominación es otra función del lenguaje y es la que lo remite no al Otro de la comunicación sino a lo real.

El nombre entonces, podría ser no solo el nombre propio que puede figurar en una lista y que generalmente viene del Otro del que proviene el sujeto, el nombre elegido por sus padres, por ejemplo. El nombre podría ser aquí aquél que el propio ser hablante se hace en su relación con el psicoanálisis y en una relación con otros que no es solo de comunicación, sino que busca hacer efectiva una nominación colectiva, una verdadera, que no se sostenga únicamente en su remisión a un significante amo, sino que reúna lo múltiple alrededor de un agujero, esto es, más bien alrededor de una falta o una caída del significante amo.

Trabajando la lógica de construcción de un nudo borromeo de múltiples consistencias, en la clase del 15 de abril de 1975 de su Seminario 22 RSI, Lacan muestra cómo hay una transmisión del psicoanálisis que no pasa solo por la enseñanza (basada en la comunicación) sino que continúa los efectos de esa enseñanza precisamente dentro de un anudamiento de lo múltiple a partir de un agujero.

La transmisión se basa aquí en esta otra función del lenguaje: la nominación, la verdadera.

Después de escuchar diversas ponencias en una jornada de su escuela, él se manifiesta sorprendido por la cantidad y calidad de «seudópodos» que había sido factible que emita su enseñanza. Y encuentra allí dos elementos indispensables: el agujero necesario para que múltiples consistencias puedan anudarse a partir de él y la nominación como una dimensión que, desde fuera, es justamente la que hace agujero.

Nómina Psicoanalítica apuesta entonces a éste otro estilo de transmisión, que atenúe en todo lo posible los efectos del significante amo y que se niegue a la expansión de una falsa nominación que dé como resultado una pura organización de nombrados-para.

Francisco Depetris

Presentación de Nómina Psicoanalítica de Rosario

Buenas noches a todos, gracias por acompañarnos en esta presentación. Para comenzar y porque nos parece necesario comentarles cómo surgió Nómina Psicoanalítica de Rosario, brevemente, vamos a hacer un poco de historia.

El año pasado comencé un curso titulado La práctica analítica en el siglo XXI, curso en el que decidí recorrer lo que Lacan desplegó en su enseñanza en relación con el capitalismo y el discurso capitalista.

La propuesta de ese recorrido retomaba aquella indicación que Lacan le diera a los analistas desde los comienzos de su enseñanza: tener en su horizonte la subjetividad de su época. Así, iniciamos una puesta al día de nuestra época, de nuestra actualidad hipermoderna. Si bien la definición más precisa sobre el discurso capitalista la da recién en 1972 cuando dice que lo que lo distingue es la forclusión de la castración y que esto deja de lado las cosas del amor, Lacan ya había comenzado desde el Seminario 12, en 1965, a caracterizar al capitalismo y lo continuó haciendo hasta el final de su enseñanza.

No fue una contingencia que haya precisado de esa manera al capitalismo en 1972 en las charlas sobre El saber del psicoanalista. A nuestro entender, fue luego de haber llevado tanto al sujeto como al lenguaje al campo del goce, iniciando así el último período de su enseñanza en el que lo que antecede al hablante no es el lenguaje sino el goce. Fue luego de haber producido ese cambio de paradigma, que llegó a caracterizar al discurso capitalista como aquél que forcluye la castración.

Y si lo que distingue al capitalismo es que forcluye la castración, la castración entendida como pérdida de goce, eso no puede ser sin consecuencias para la economía libidinal -diría Freud-, o para la economía de goce que conlleva la deriva de la pulsión en el cuerpo. Entonces, forclusión de la castración quiere decir ninguna pérdida en función, rechazo radical de la función de la pérdida, empuje permanente a la reunión de sujeto con el objeto, es decir, empuje al goce. De ello dan testimonio, quizás en extremo, los adictos, las anoréxicas, las bulímicas en quienes el consumo -término arraigado en el capitalismo-, está en exceso o en defecto, está excedido, desmedido, confrontándonos con una clínica de las impulsiones en la que pulsión está infinitizada.

¿Qué decir de las consecuencias de la forclusión de la castración cuando esto alcanza a las cosas del amor? Ya hace un par de décadas que en nuestra práctica constatamos crecientes dificultades para el encuentro amoroso y que el aislamiento, la soledad, los egos narcisistas, no concuerdan con aquello de que amar es dar lo que no se tiene y menos aún con que el amor es lo que hace condescender el goce al deseo.

Estos fenómenos, junto con otros que incluyen la ruptura del lazo social y su escalada de violencias, tan ligados en principio a la posmodernidad y al capitalismo globalizado, nos plantearon desde hace años desafíos en nuestra práctica analítica: ¿cómo pensarlos?, ¿cómo abordarlos?, dado que ya no estábamos frente a procesos que daban como resultado, la perspectiva freudiana de la formación de síntomas neuróticos, fenómenos como el de la psicosomática donde lo que prima es lo que escapa a la cadena significante, al inconsciente y al fantasma o, quizás podamos decirlo con Lacan, donde lo que prima es el inconsciente real.

Se trata entonces, en nuestra actualidad ya hipermoderna, del sufrimiento de ese ser hablante en el que confluyen la conjunción de la forclusión del sujeto por parte de la ciencia, rechazo total del inconsciente, y de la forclusión de la castración por parte del capitalismo en un circuito sin pérdida; conjunción que uniformiza, que rechaza cualquier singularidad, toda diferencia -incluida la de los sexos- y de la que lo menos que  puede decirse es que deja a flor de piel a la angustia en tanto que afecto de lo real.

El discurso analítico es un efecto indeseable del capitalismo, retorna como lo otro forcluido. Por eso, en la entrevista Televisión, Lacan afirma que el discurso psicoanalítico es la salida del capitalismo. Entendemos que es una salida porque se opone, obstaculiza el empuje al goce uno por uno, fuera de toda universalización científica. Y entonces, y parafraseando también a Lacan, la castración hace su reentrada con el discurso del psicoanalista.

Fue para estar a la altura de esto que, durante nuestro recorrido, por septiembre del año pasado, tres analistas que asistían al curso, cada uno por su lado y sin previo acuerdo ni conversación, uno por uno, se acercó para decirme: ¿Por qué no nos juntamos? Y esto se extendió luego a otros y luego a otros y fue tomando forma una propuesta que se plasmó bajo el nombre Nómina Psicoanalítica de Rosario, nombre acerca del cual Paco Depetris ya se va a explayar.

Si este fue el retorno del recorrido que hacíamos, esto, el armado de un colectivo quizás ya estaba en el horizonte del trabajo, aunque yo misma no lo supiera. Cabe destacar también, que la cuestión ya estaba latente desde hacía varios años atrás y que hubo inquietudes e iniciativas de colegas allegados en esta misma dirección.

Se trata de construir, entonces, un colectivo de concernidos por el psicoanálisis, un colectivo como síntoma del capitalismo y de sus efectos para los seres hablantes, un colectivo que restablezca lazos por fuera de los mercantiles que son los que imperan en la lógica capitalista. Allí mismo, en Televisión, Lacan opone, al capitalismo, la figura del Santo que retoma de Baltazar Gracián, el Santo sin ninguna connotación religiosa, sino como el que practica la prudencia. El analista, como el Santo, realiza su operación en un desierto de goce, es un desecho, se queda con lo peor. Pero es un desecho que ríe y cuanto más Santos, más risa, dejándonos abierta la vía de la tragedia a la comedia.

Para terminar, decir que Nómina es una apuesta que se echa a correr y cuyo devenir, su porvenir, está por verse. Es una apuesta en la medida en que la misión del analista, palabras textuales de Lacan en La tercera, es hacerle la contra a lo real. Apostamos a la interlocución, a la enseñanza, a la formación, para que haya analista, más Santos, más risa.

Marzo de 2018 – Graciela Kait

Presentación de Nómina Asistencial

Como lo anticipara Graciela Kait en el inicio de esta Jornada, Nómina Asistencial es un espacio de atención psicoanalítica abierto a la comunidad. Está formado por analistas con experiencia, todos integrantes de Nómina Psicoanalítica de Rosario.

Mediante un llamado telefónico se recepciona el pedido y luego de algunas preguntas se realiza la derivación al analista que corresponda según el lugar disponible dentro de un listado de nombres. Si bien se tienen en cuenta algunas particularidades del pedido, dependerá de la disponibilidad que haya en el momento del llamado quién será el analista que tomará el caso. Una vez efectuada la derivación, se pactarán directamente las condiciones entre el analista y el paciente; la atención podrá ser virtual o presencial.

Alejandra Kolos (Jornada 2021)

Enseñanza y transmisión

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